Jajajaja, perdón por la risa pero es que estas diciendo un disparate (lo digo con respeto).
Mira, ya con el hecho de hablar de que Cristo nos ha redimido, entonces ya no es necesario reencarnar después de ello, ¿Para qué si ya fuimos redimidos?.
| Cita: |
| viviendo otras vidas las cuales talves no siempre sean suficientes para alcansar la perfeccion necesaria para hacernos uno con la divinidad |
Las vidas siempre serán suficientes, puesto que reencarnaremos tantas veces necesitemos hasta alcanzar precisamente comenzar a recorrer el camino a esa unión.
Básicamente el problema EMMANUELQF es que estas tratando de conciliar dos ideas inconciliables, puesto que para el Católico, cuando muere, ya no hay reencarnación sino resurrección y únicamente hasta el final de los tiempos precisamente en el juicio final, donde unos serán enviados pa’rriba y otros pa’bajo, así de sencillo.
El problema es que mientras más reencarnaciones tenga una persona más difícil será cada vez el retorno a la divinidad, por que en cada vida irá añadiendo una “capa” mas de suciedad a su esencia, a menos claro que se comporte pulcramente durante varias vidas consecutivas (lo cual resulta casi imposible por la falta de conciencia y al hecho de que eventualmente empesará con ese desarrollo después de cierto periodo vivido en cada una de las vidas).
Ahora, también hay que entender que todas las religiones y filosofías están construidas sobre un mismo fin (independientemente de los dogmas y creencias de cada una de ellas) y es el hecho de que en todas se te pide el vivir como buena persona (por decirlo de algún modo), e indirectamente (si actúas respetando las normas de tu religión), iras avanzando en ese camino y ese camino será en algunos casos quizá más largo y en otros más corto pero al final la meta ya está establecida y es la misma para todos los espíritus; en otras palabras, hay muchos caminos pero todos conducen al mismo lugar.
Quizá, en algunas religiones prefieren “inculcar”, que solo tienes esta oportunidad, precisamente para que empieces cuanto antes a recorrer el camino, es decir: “el momento es ahora”. ¿No lo habias pensado?