Saludos tapatios:
A mis 36 abriles a veces gusto de volver la vista atrás cuando no sólo era joven sino guapo y arrolladoramente carismático.

Hoy dia aparte de estar casado necesariamente y por la edad la pólvora se te moja, no que seas estéril ni apático claro, pero definitivamente las cosas las tomas con muchisima más ecuanimidad.
Y bueno, el tema trata de mis aventuras en
"Buscando pareja.com" que por supuesto es un titulo ficticio de uno de tantos lugares y también cómo habran imaginado el tema tratará de una o varias interpelaciones sistematicas a la fascinante conducta humana.
Resulta que hace más de 10 años me encontraba en mi departamento aburrido y hojeando una de tantas revistas baratas de anuncios que circulan por Los Angeles, (US) cuando leo un anuncio de uno de esos servicios para encontrar pareja. Entonces la cosa se trataba de grabar un mensaje por telefono en el sistema y escuchar mensajes de variadas preferencias y a la vez mandar mensajes a quien te cuadrara el oido, ya sea para que los escucharan después o si la persona se encontraba "en linea" en ese momento para solicitar hablar en privado y directamente con ella (él). Supongo que así siguen funcionando algunos todavía.
Entonces:
Por demás notable era cómo en los perfiles típicos igual que en
esta sala de opinión, pocos "estaban buscando pareja realmente" sino solamente amistades y pasarla suave, "nada de s.exo ni de aventuras" claro.
Para no hacerles muy largo el cuento y cómo ya mencioné en parte gracias a mi ingenio y carisma dentro de la primera semana de haberme inscrito ya había sucedido lo siguiente:
s.exo por telefono con al menos media docena de mujeres. Que hambre de s.exo tan reprimida por Carlitos Marx!

Si no tuve otras relaciones iguales adicionales era porque definitivamente no me alcanzaba el tiempo y porque la verdad no todas "me gustaban", lo que no impedia que al llegar a casa encontrara mi identificador de llamadas y contestadora saturados de otras tantas aspirantes a "amistad y diversiones sanas".
Una de tantas chicas con la que había hablado un par de veces fuí a visitarla y después de una charla informal en un café de regreso caminando a su casa ya le había puesto tremendo faje cómo dicen en un parque cercano, otra vez, si no llegó a mayores la cosa fué porque no quise la verdad, ya que ella más que puestisima si estaba.
Otra de ellas y la protagonista principal de esta historia, la segunda vez que nos encontramos personalmente la tenia aullando en un cuarto de hotel, pero en serio, que manera de aullar y de darle gusto al cuerpo, me recuerdo perfectamente cómo con el primer roce de nuestros labios se prendió cómo poseida y no paró hasta que por fin logré calmar sus ansias.
Yo digo entonces:
No es lógico que si alguien pone un anuncio en un medio cómo este en realidad y quizás sin siquiera darse cuenta no es que busquen "sólo amistad y pasarla bien" sino s.exo salvaje y sin miserias?
Si, si, ya sé: "Cómo crees, yo si soy una mujer decente".
Y es cierto, no dudo que la mayoría aquí lo sea, es más, quizás hasta todas y todos los sean de verdad. Aunque por la tumba de Carlitos Darwin que no logro comprender que demonios tiene que ver la decencia con el desfogue natural y sin tapujos de nuestras más intimas y pasionales sensaciones...
Saludos!